Vamos a trasplantar dos begonias a las que la maceta se les ha quedado pequeña.

¿Que cómo lo sabemos si no hablan?

Las raíces asoman por debajo. Si asoman por arriba es mucho peor, entonces es una urgencia.

Al sacar la planta de la maceta, se ve que están raíces y tierra compactadas en una masa, y la tierra no se cae. Hasta ahí, bien.

Si las raíces se ven alrededor de la maceta que ocupaban, hay que ponerla ya en una maceta más grande.

Limpiamos bien de hierbajos que hayan podido crecer en la tierra, aflojamos un poco las raíces para que no estén todas en el mismo sitio y puedan crecer en todas direcciones, y quitamos con cuidado la capa que antes cubría la superficie de la tierra de la maceta, y por debajo eliminamos las piedrecitas del drenaje, o aflojamos un poco las raíces para que no estén compactas si no tenía piedras.

DSC_0605

Como siempre:

  1. Rellenamos la capa inferior de grava, piedrecitas o lo que tengamos a mano para que la maceta drene bien.

2. Ponemos una capa de tierra, calculando dónde va a llegar el nivel de la maceta al poner la planta.

3. Plantamos la planta en su sitio y rellenamos con tierra hasta el nivel donde llegaba la tierra antes de trasplantarla.

DSC_0606

La tierra que usamos es la mezcla para macetas que hacemos siempre: compost, arena y tierra del jardín, que es arcillosa.

DSC_0612 DSC_0621DSC_0929 DSC_0623

Esto es una babosa de las que se comen las plantitas por la noche, se esconden debajo de las macetas o alrededor de ellas y pr la noche salen y las devoran. Hay que atraer más sapos al jardín.

Y lo de siempre: regar hasta empapar la tierra, sin apretarla ni compactarla, y cuando haya absorbido toda el agua, rellenar de tierra hasta el nivel que tenía antes la planta.